Un buen equipo de trabajo es vital para nuestra empresa y para cualquiera. Somos las personas las que impulsamos el proyecto hasta su objetivo y eso lo debemos de tener ya en mente antes de montar una empresa.

Tomar decisiones como contratar y despedir se pueden hacer muy difíciles cuando no tenemos una mínima idea de lo que es un equipo humano, que es lo que pretendemos formar. Los individuos deberán viajar en el mismo barco, y nunca mejor dicho porque se verán las caras diariamente y eso puede resultar pesado.


Si no tienes ni idea de cómo formar el grupo, simplemente contrata a una empresa que te ayude, ellos podrán resolverte el “marrón” al menos hasta que puedas permitirte pagar a una persona especializada que se dedique a ello. Mientras, lo que puedes hacer es pedir personal para contratarlo directamente a un coste mayor y cuando el negocio ya vaya creciendo podrás empezar a subcontratar.
Lo sí deberías hacer es si vas a hacerle un contrato temporal a una persona y una parte de su sueldo se lo lleva la empresa que le encontró (que no somos nosotros) es un error al menos cuando no tenemos otras personas empleadas directamente, ten en cuenta de que todo, absolutamente todo lo va a tener que hacer alguien de la que no podemos saber si está o no a gusto en nuestra compañía y encima está mal pagada porque un porcentaje de su salario se lo lleva otra empresa.
Yo recomiendo que los primeros empleados sean con contrato indefinido, total si todo se va a la quiebra, todos vamos a perder. Pero lo que hay que sí tener en mente es que es un guiño hacia ellos desde quien les manda (no olvidemos que los jefes somos nosotros), la clave en una relación entre empleado y empleador es la fidelidad y esta será mucho mayor desde el principio lo que nos dará libertad a la hora de trabajar ya que nuestro trabajador deberá saber qué hacer en cada momento y sino ahí estarás para decirle qué tiene que hacer.
No seas tonto, si no puedes permitirte lo anterior no te resignes a ello ya que siempre hay otras soluciones, como pueden ser: ir a las universidades y buscar talentos (que los hay), contratar a éstos como becarios realizando un pacto con la institución o simplemente con ellos mismos.
La familia puede ser de ayuda aunque en los negocios, mejor no cuentes tanto con ella ya que puede que haya noches que las vayas a pasar sin dormir.
Buscar en listas de correo, foros y en portales como Mercadoprofesional.com que siempre me ha sido muy útil para la búsqueda de diseñadores, son buenos lugares donde podemos encontrar personal óptimo para la empresa.

En “Impulsa Consultores” es lo que hicimos, primero fuimos mi padre y yo quien lo hicimos todo y luego se fue sumando gente como un amigo (Ingeniero Informático) y mi hermana (licenciada en ADE).

Pudimos ver y comprobar que con una buena organización y coordinación de nuestro tiempo podíamos hacer grandes cosas. La verdad es que todavía se puede decir que estamos empezando, aún no hemos pegado ese gran “pelotazo” que todo el mundo ansía y que paradójicamente es más fruto del trabajo y del esfuerzo que de la suerte.