Mi último cliente ha llegado a mí porque está muy descontento con su actual empresa que le ha desarrollado un portal valorado en 12000 euros. De entrada el precio ha sido desorbitado, para la calidad final del producto.

Digamos que el proyecto se ha dividido en dos partes, un portal para sacar beneficios a largo plazo con mucho contenido y otra en la cual, el objetivo es comercializarlo una vez estuviese el proyecto terminado.

¿Cuál ha sido el problema? Muy fácil, los informáticos que les han realizado el proyecto lo han querido abarcar todo, cosas que no sabían hacer y por consiguiente han fracasado. Luego digamos que en cuanto a nivel de código y programación ha sido un proyecto impecable, pero se han olvidado del diseño, algo en lo que se fija un usuario normal y en la usabilidad de todo el sitio, algo que es de vital importancia en estos momentos.

El proyecto en cuestión se empezó a realizar a principios de 2006 utilizando una tecnología de maquetación Web obsoleta: tablas (sólo en el sitio a largo plazo), pero como vamos a hablar sobretodo de este sitio pues continuemos.

Cuando me reuní con mi cliente (sin conocimientos técnicos, él llevará la parte comercial) y con el programador, éste me dijo que este proyecto no le estaba saliendo rentable ya que desde sus inicios requerían unas 10-15 horas semanales para mantenimiento y modificación de contenidos. El cliente claro está, muy descontento porque en el anteproyecto se dijeron demasiadas cosas que no se han cumplido.

La situación actual es la siguiente: tanto empresa como cliente están descontentos y los dos echándose las culpas mutuamente. Los informáticos piden un precio desorbitado para migrar simplemente el sitio antiguo a una plataforma basada en div, css, etc, en la que está basada el sitio comercial a corto plazo. Cobran algo también desorbitado como alojamiento web y encima una cuota de mantenimiento web. Al cliente se le ha impedido en cierta forma su crecimiento ya que como él dice: “cómo voy a vender cuando no tengo un producto detrás que se pueda vender”.

A partir de esto se me ocurren dos conclusiones:

  • Que la empresa ha llevado una muy mala planificación del proyecto y que ahora lo esté pagando caro.
  • Que la empresa haya hecho un plan para que todas las cosas que se están dando pasen, para que ellos ganen aún más dinero.

Yo me inclino por la primera opción y en caso de que esta fuese cierta, la realización de un buen anteproyecto y proyecto antes del desarrollo así como marcarse unos objetivos en el tiempo, es muy importante, tanto que puede arrastrar problemas como de los que hemos hablado o peores. También destacar que fue el primer gran proyecto de la empresa, algo que sin duda influyó mucho y que ahora después de dos años aún seguimos en las mismas.